miércoles, 30 de octubre de 2013

FELICIDAD

                                                                      FELICIDAD

                                                                         

 El objeto de la felicidad: sus condiciones "Todos deseamos vivir felices. No hay nadie en el género humano que no esté conforme con este pensamiento, aun antes de haber yo acabado su expresión. Ahora bien, según mi modo de ver, no puede llamarse feliz el que no tiene lo que ama, sea lo que fuere; ni el que tiene lo que ama, si es pernicioso; ni el que no ama lo que tiene, aun cuando sea lo mejor. Porque el que desea lo que no puede conseguir, vive en un tormento. El que consigue lo que no es deseable, se engaña. Y el que no desea lo que debe desearse' está enfermo. Cualquiera de estos tres supuestos hace que nos sintamos desgraciados, y la desgracia y la felicidad no pueden coexistir en un mismo hombre. Por lo tanto, ninguno de estos seres es feliz. Quédanos otra cuarta solución, y es, a mi parecer, que la vida es feliz cuando se posee y se arna lo que es mejor para el hombre. ¿En qué está el disfrutar una cosa sino en tener a mano lo que se ama ? No hay nadie que sea feliz si no disfruta aquello que es lo mejor, y todo el que lo disfruta es feliz; por lo tanto, si queremos vivir felices, debemos poseer lo que es mejor para nosotros" (De mor. Eccl. cath. 1,3,4: BAC., Obras t. 4 p.264; PL 32,13124).

BONDAD

                                                                           
                                                                       BONDAD

                                                                           

La Bondad de Dios es Uno de Sus Atributos

“Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Salmo 107:1)
“¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!” Salmo 31:19).
“Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey ; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días” (Oseas 3:5).

La Importancia de la Bondad de Dios

La bondad no sólo es un atributo de Dios, sino una verdad fundamental que todo cristiano debería abrazar. Consideremos algunas de las razones de la importancia de la bondad de Dios para nosotros.
(1) La ‘bondad’ de Dios es prominente en los primeros capítulos de la Biblia. Reiteradamente, Dios dijo ‘es bueno’, cada vez que terminó de crear algo (ver Génesis 1:4, 10, 18; 1ª Timoteo 4:4). En el Capitulo 2, Dios vio que ‘no era bueno’ que Adán estuviera solo, por lo que creó una esposa para él (2:18-25). En el jardín del Edén, donde Dios ubicó a Adán y a Eva, existía ‘el árbol de la sabiduría del bien y del mal’. El hombre y la mujer tenían prohibición de comer de este árbol único. Regresaremos a este asunto de la ‘bondad’ en el jardín, pues es una verdad de vital importancia. Por el momento, sólo diremos que la ‘bondad’ y el ‘mal’, tienen preeminencia al comienzo de la Biblia.

ESPERANZA EN DIOS


                                                    ESPERANZA
                                                         


La esperanza es una virtud teológica infusa, recibida en el bautismo junto con la gracia santificante. Tiene como objeto primario la posesión de Dios. Por la esperanza deseamos la vida eterna, es decir la visión de Dios en el cielo. Es por lo tanto operante en la voluntad. La esperanza nos da confianza de recibir la gracia necesaria para llegar al cieloEl fundamento de la esperanza esta en la omnipotencia de Dios, Su bondad y Su fidelidad a Sus promesas. La virtud de la esperanza es necesaria para la salvación. 
La esperanza es el deseo confiado de obtener un bien futuro que es difícil de obtener. Reconoce la dificultad pero no pierde la confianza de que lo deseado se va a obtener. Por lo tanto, implica búsqueda y esfuerzo para vencer cualquier obstáculo. Diferente al temor, la esperanza no retrocede ante los sufrimientos. Es lo opuesto a desesperanza.
Actos de esperanza son necesarios para la salvación y son mandados por Dios a todos los que tienen uso de razón.  
Debemos confiar que Dios nos da todas las gracias necesarias para servirlo fielmente y llevarnos a la vida eterna. Entonces debemos colaborar plenamente con El.
El que tiene la virtud de la esperanza no hace un mal con el fin de lograr un bien sino que se somete confiado, como Jesús, al camino trazado por Dios. Confía todo en Dios.

miércoles, 16 de octubre de 2013

FE EN DIOS


FE EN DIOS
 
La disposición natural de las personas para creer y confiar encuentra una seguridad y una certeza muy grande en la virtud teologal de la fe, porque es confiar en Dios, quien nunca nos falla ni nos abandona, que ni se engaña ni nos puede engañar.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que la fe es la adhesión personal del hombre a Dios que nos ha creado a su Imagen y Semejanza y, además, ha querido revelarse, darse a conocer. Dios «habla a los hombres como amigo, movido por su gran amor y mora con ellos para invitarlos a la comunión consigo y recibirlos en su compañía. La respuesta adecuada a esta invitación es la fe». Por la fe nosotros aceptamos a Dios que se revela, aceptamos su invitación a vivir con Él.
El Catecismo nos ilumina, además, dando dos características muy importantes de la fe.
  1. En primer lugar afirma que la fe es una gracia, un «don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por Él». Es un regalo que Dios nos da, manifestación inmensa de su amor. Dios no le niega nunca este regalo a quien lo busca sinceramente y lo pide con humildad.
  2. Por otro lado Dios respeta la libertad del hombre. La fe es también un acto humano, que depende de la libertad y la inteligencia del hombre que deposita su confianza en Dios y se adhiere a las verdades por Él reveladas.